Mostrando entradas con la etiqueta alemania. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alemania. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de octubre de 2015

VIAJE A MUNICH Y ALREDEDORES (Y IV)



Para finalizar el día, Munich, un recorrido por la ciudad de noche. La mayoría de las cosas importantes se pueden ver sin problemas andando. La plaza principal es conveniente verla en horario nocturno porque cambia mucho. Incluso al día siguiente había actuaciones que tapaban la parte baja del ayuntamiento perdiendo esplendor.
Hotel en Munich: Hotel Italia. 44 e la noche. El desayuno excelente. Buena ubicación, muy cerca de la estación y del centro de la ciudad al que se puede ir andando. Lo malo: tuvimos problemas con la tarjeta del hotel del parking. El problema no se solucionó y acabamos pagando lo mismo que si hubiéramos ido a un parking cualquiera.
En Munich hay que ver lo siguiente:
1. El palacio de Justicia. 

2. La Residence: imprescindible. Incluye el museo, el teatro (que no está abierto más que a determinadas horas. Está bien pero si os pilla tarde la apertura del teatro lo podéis dejar) y la propia Residence (aquí sí que dejan hacer fotos). Hay un camino largo y otro corto (coger el corto porque en el largo era un laberinto de habitación más habitación, más habitación.... Uff).
FOTO
3. Cervecería Hofbräuhaus: imprescindible. Había una banda tocando música tradicional. Se encuentra en el centro, rodeada de otras cervecerías. Un ambiente espectacular. Todos los techos estaban decorados de pinturas. Precioso. No había sitio, tomamos una cerveza en uno de al lado. La plaza dónde se encuentra también está muy bien y hay tiendas de recuerdos interesantes al lado.
4. Iglesia de San Pedro y Catedral: por dentro os las podéis saltar.
5. La puerta de Isastor: muy curiosa para ser medieval.

6. La puerta de la Victoria:también bien.
7. Las torres BWM: a mí me gustaron. Al lado se encuentra el Olimpia Park con instalaciones de las olimpiadas curiosas. También una exposición gratuita de BMWs. El Olimpia Park se puede saltar.


8. También vimos el estadio Allianz Arena que se encuentra fuera de la ciudad. Es un estadio pero original que si tenéis tiempo conviene verlo. Hay parada de metro justo en el estadio.
9. Iglesia de St. Paul.
10. Palacio de Nymphenburg: Hay que ir en transporte público porque está lejos. Si no os da tiempo es mejor ver la Residence. 
11. Walking man: en Leopoldstrasse. Es un muñeco gigante. Nosotros lo vimos desde el coche y por eso la foto salió borrosa.
11. Y lo mejor es la Marienplatz. Es el ayuntamiento nuevo. Al lado hay un edificio que es el ayuntamiento viejo (también muy bonito). La Marienplatz es impresionante y la plaza junto con la calle un hervidero de gente que ni en Sol de Madrid. Con tiempo o sin él, sin ver esta plaza es como si no hubieras visto  Munich.

Una cosa que nos llamó mucho la atención fue que en Munich vimos a mucha gente vestida con el traje tradicional bávaro.Mis compañeros pensaron que había alguna convención o fiesta pero cuando hablé con una alemana en el avión me dijo que era típico de allí salir así si vas a cenar a algún restaurante bávaro, que es por amor a la región ya que en otras regiones no sucede.

domingo, 20 de septiembre de 2015

VIAJE A MUNICH Y ALREDEDORES (III)



Al día siguiente, miércoles, recorrimos Oberrammergau, un pueblo de casitas pintadas con gran cantidad de tiendas de artesanía, especialmente de motivos navideños. Muy bonito.




De camino a la siguiente población, Mittenwald, paramos en un salto de esquí que encontramos.

Mittenwald es similar a Oberrammergau pero incluso es más bonito aunque más condensadas las casas para ver. No sabría elegir. Lo que sí que es, es más turístico.



Por la tarde fuimos a Innsbruck. En Innsbruck hay que ver: la taberna del águila (la más antigua de Austria), el tejadillo de oro (lo mejor junto con la iglesia), la calle María Teresa, el castillo de Ambras (que si no os da tiempo os lo podéis saltar) y la iglesia Holfkirche con un mausoleo sumamente curioso. Cuesta 5 euros la entrada pero merece la pena. En el centro se encuentra la tumba, con paneles de alabastro que escenifican distintas escenas sumamente elaboradas (preciosas). A ambos lados de la tumba hay estatuas grandes de personajes relacionados con el difunto, también muy logrados. El conjunto resulta sorprendente.




Esa noche dormimos en Salzburgo, en un albergue juvenil (Muffin Hostel). Para el pago no admiten tarjeta. Los llaveros eran curiosos: muñecos de peluche como serpientes, osos, cerdos,... Desde luego que así no pierdes las llaves. Nos hicieron rellenar un cuestionario que daba pereza si llegabas cansado. Las toallas hay que pedirlas, si no te encuentras que no tienes toallas y te da un sock. Son literas. El baño la única pega es que no tiene plato de ducha. Las camas no te las dan hechas y el desayuno existe a partir del 14 de julio, así que no tuvimos desayuno. Lo que fue extraño fue la cantidad de enchufes que había: 10 enchufes para 3 personas. Se nota que es para jóvenes. El albergue está en el quinto pino, así que si no tienes coche no lo aconsejo.
Al día siguiente visitamos Salzburgo, la ciudad natal de Mozart. Desayunamos en una cafetería al lado de la plaza Mozart y aunque fue cara estaba todo buenísimo (está en una callejuela, dónde el parking). No vimos la casa de Mozart pero sí la ciudad. Tiene un paseo por el río muy bonito, la plaza Mozart y diferentes edificios. Tanto en Innsbruck como en Salzburgo vendían unos imanes de violines de regalo que gustaron. Salzburgo está bien pero no es una pasada. Vamos, que lleva fama pero no lo encuentro para tanto pero cómo lleva fama... A la ciudadela de arriba intentamos subir pero el camino que nos dijeron era una auténtica birria, muy estrecho y empinado, por lo que desistimos.



Después de Salzburgo fuimos al palacio de Herremchiensse, uno de los del rey loco. Es precioso y desde mi punto de vista, imprescindible. No te dejan hacer fotos, así que a tirar de postales. Para llegar tienes que ir a Chiensse y allí coger un barco (a pagar) porque el palacio está en una isla. El parking (antes del barco) no salió caro (3 euros).

sábado, 15 de agosto de 2015

VIAJE A MUNICH Y ALREDEDORES (II)



El segundo día fuimos al castillo de Neuschwanstein. Como había leído que incluso teniendo entrada la cola era de una hora y nuestro programa apretado, decidí que mejor sería verlo por fuera ya que íbamos a ver otros palacios por dentro. (Llevar entrada comprada por Internet).




El castillo se ve desde la carretera pero las mejores vistas no son ésas, así que las fotos pueden esperar. El pueblo dónde se encuentra se llaman Füssen, con casitas pintadas y cómo no, puestos de venta al turista. Hasta alcanzar el castillo tienes que recorrer un camino largo y empinado entre los bosques. Una vez que llegas conviene continuar el camino hasta encontrar el puente, que es un mirador excelente dónde encontrarás las mejores vistas del castillo. Imprescindible.
Desde el parking del castillo de Neuschwanstein podéis observar el castillo de Hohenschwangau (¡vaya nombres!) que tampoco vimos por dentro.
 



















La siguiente parada fue en Lechfall und Klamm, una caída artificial de agua que os podéis saltar. No estaba programada y simplemente paramos ya que había un restaurante típico. La señora una vez que habíamos pagado ya no era tan amable.


Por la tarde fuimos a Linderhof, que sí vimos por dentro. Es una maravilla e imprescindible en cualquier tipo de viaje. Se trata de uno de los castillos del rey loco (tenía tres: El de Neuschwanstein, el de Linderhof y el de Herremchiensee). De los tres castillos el de Linderhof es el más pequeño y el único finalizado. Los tres son claramente rococó (muy recargados en la decoración) intentando imitar en todo momento al Versalles y lujo del rey Sol al que tanto admiraba el rey loco. Sin haber pedido impuestos a los ciudadanos y habiendo vivido tan sólo 40 años nos ha dejado  estas obras de arte.
El palacio de Linderhof tiene, además del propio palacio, una cueva con un barco y un kiosko de estilo árabe que conviene que no os saltéis.
Existe una tarjeta de visita de castillos por 40 euros la pareja (a 20 por persona) y si es una persona sola a 24 euros. Incluyen muchos castillos, por lo que sale amortizada si vas a ver varios. La tarjeta dura 14 días. También existe una anual que sube un poco más de coste pero poco. 





Esa noche dormimos en Oberrammergau. Aconsejo firmemente el hotel (Hotel-Gasthof zur Rose) porque nos salió a 32 euros la noche incluyendo desayuno. En las inmediaciones se puede aparcar sin problemas. No pudimos cenar en el hotel porque a las 10 habían cerrado pero me quedé con las ganas. La chica que nos atendió vestía traje tirolés. Fue un hotel barato, limpio y curioso con detalles como en los entrepisos ordenadores portátiles para quién quisiera, sofás o libros en los pasillos. Para cenar hay varios restaurantes cerca de comida italiana o mexicana. Sin problemas aunque vayáis tarde.

lunes, 13 de julio de 2015

VIAJE A MUNICH Y ALREDEDORES

Al final este blog se ha quedado huérfano de colaboradores,
No voy a decir que no me sería mucho más fácil publicar con lo que la gente mande, pero muchas veces (casi siempre) nos aprovechamos de la información de internet y no ponemos nuestro granito de arena. Si habéis estado en algún sitio y queréis resaltar algún elemento curiosos, alguna recomendación, adelante!
Vuelvo a tirar de familia para mostraros el viaje de mi hermana a Muchich. Ahí va!


VIAJE A MUNICH y alrededores
Ficha técnica:
1. Vuelo: Dos horas y cuarenta. Cogimos Lufthansa, desde Madrid, que era la compañía que salía más barata. El vuelo salió por 152 e / persona. La ventaja de esta compañía era no te miraban el tamaño de la maleta ni te decían que en el bolso de mano tenía que ser único. Pudimos llevar dos bolsos de mano. Además nos dieron de comer en los dos vuelos bastante bien y muy caliente la comida.
Lo que sí choca es la exhaustividad con que miran en el control aéreo, sobre todo a la vuelta. La tableta tenía que ir en una bandeja, separada de los pendientes, cinturones, etc. Como me pitó al volver por el collar me hicieron una revisión completa incluyendo los pies con la máquina y las manos. La compañera de vuelo me comentó que dependía de países porque en otros no miran nada de nada ni hay que sacar la tableta.
2. usos horarios: El mismo.
3. Moneda: El euro.
4. Comida y bebida: La verdad es que no entendíamos nada en los menús alemanes y el nombre de las comidas en inglés tampoco, así que fuimos más de italianos que otra cosa. Lo que sí se puede comentar es que a las ensaladas les echan especias y salsas, no cómo las nuestras de aceite, vinagre y sal. Hay cervezas de todo tipo y el agua para que te sirvan agua normal hay que pedir " without gas" o "no gas" porque si no te traen con gas fijo. También es conveniente que si no sois grandes bebedores especifiquéis una "small beer" para que la cerveza no sea gigante. Suelen echar chucrut en los platos. Si no sabéis qué pedir, la salchicha es una buena elección. Los platos son grandes.
5. Carreteras: En Alemania muy buenas con autopistas gratis (de tres carriles) y en Austria un poco peores pero también bien. Muchas obras.
6. Tiempo meteorológico: Está claro que hay que llevarse chubasquero o paraguas. Nos llovió todos los días incluso el día que hizo buena temperatura por la tarde, el sábado.
7. Duración del viaje: Desde el martes hasta el domingo. El domingo sólo vuelta ya que el avión salía por la mañana.
8. En el precio de los hoteles e incluido los impuestos municipales (por ejemplo, en Salzburgo).
9. Alquiler coche: Europcar. 218 e desde el martes hasta el domingo.
 El primer día nos perdimos al llegar al hotel a pesar de que llevábamos en la tableta el gps. Entre que encontramos el hotel y fuimos a Ulm, más lo cansados que estábamos del viaje no tuvimos tiempo para ver Ausburgo que estaba previsto ese día.
En Ulm, que está a una hora de Ausburgo, vimos la catedral vieja por fuera (que le falta que la limpien un poco; en blogs decían que había que verla por dentro pero estaba cerrada) y el ayuntamiento que es realmente precioso. Había una fuentecilla con un "muñeco" como las que son tan frecuentes en Suiza. Llovía mucho y eso empeoró la visita. Desde la plaza principal se ve una torre medieval que no está mal. También dicen que son interesantes las casas de la muralla pero no las vimos.
En la planta baja del Ayuntamiento hay un restaurante que está muy bien de precio, además de ser elegante, con buen ambiente y buena comida. Vamos, que no le encontré ninguna pega. Estando en el centro, es aconsejable no molestarse en buscar otro. Podéis pedir una Flammkuchen, que es una pizza muy fina y cuadrada.
La ciudad está llena de gorriones, símbolo de la ciudad, ataviados con todo tipo de ropa y colores. Según una leyenda un gorrión les ayudó a acabar la construcción de la catedral.
Volvimos a casa (hotel  Era el partido de fútbol de semifinales (Brasil - Alemania) y recepción estaba llena. Tan serios estaban que pensé que perdían, pero no, iban 0 - 5. Igual que aquí.



Nos quedamos helados. El hotel era B & B Ausburgo. 35 e incluido el desayuno.